+ RECURSOS DE APOYO

HÁBITOS, ACCIONES, CONSEJOS...

– Exposición a la luz solar y la naturaleza

– Meditación

– Trabajar en el ritmo circadiano (luz solar por la mañana antes de mirar mi teléfono, minimizar la exposición a la luz azul y las pantallas, gafas con protección contra luz azul por la noche, etc.)

– Visualizarme sana poniendo los 5 sentidos

– Utilizar gafas de realidad virtual

– Calzado barefoot

– Puesta a tierra (poner mis pies descalzos en el suelo, arena, hierba…)

– Llevar un diario de avances y gratitud

– El trabajo para mejorar la calidad del sueño

– Vivir más en el aquí y ahora. 

– Disfrutar los pequeños momentos.

– Disminuir la velocidad (no solo en acciones, sino también en pensamientos)

– Electrolitos para aumentar la hidratación

– Desde que comienza el proceso, es muy importante dejar de hablar de síntomas y diagnósticos. Muy importante hacerle saber esto a nuestro círculo cercano. (os hablo de mis síntomas y diagnósticos en esta página para poder llegar a quien lo necesite).

– Alejarse de los grupos de apoyo para enfermedades crónicas y escuchar historias de recuperación. Sé que a esto al principio puede ser complicado y cuesta dejar de tener conversaciones con personas que te importan, pero es muy necesario para poder avanzar.

. En mi caso, considero que ha sido y está siendo muy beneficioso centrarme en el proceso, cerrarme a un círculo de personas cercanas muy muy reducido, para posteriormente, conforme se va mejorando, ir de forma gradual abriéndote a la vida con el entrenamiento incremental. Hacerle saber a nuestro círculo que nuestro umbral de tolerancia y síntomas es variable, nos hace sentirnos más seguras y les ayudarán a entendernos. Necesitamos mucho espacio y tiempo.

– Escuchar a mi cuerpo, sin llevarlo al límite, darle el descanso que necesita (cuando creamos nuevas redes neuronales, solemos consumir mucha energía, descansar es primordial). Aumentando lentamente la intensidad y capacidad (entrenamiento incremental) Es mejor ir despacio. Esto a veces puede ser complicado, no nos castiguemos si en alguna ocasión hacemos de más y nos encontramos peor, recuerda que estamos en proceso de aprendizaje, en ocasiones también hay un poco de prueba y error en ello. No tengas miedo, en esos momentos lo mas importante es llenarte de seguridad y tranquilidad, no buscar en Google ni crearnos historias sobre los diagnósticos y lo que sucede. Descansa. Todo está bien. 

– Dejar de ver las bajadas como recaídas o retrocesos, son parte del proceso. En muchas ocasiones, vamos a sentirnos peor antes de estar mejor, sobre todo al principio y cuando vamos aumentando la intensidad. De hecho, desde que he empezado este proceso, he tenido más veces fiebres altas que durante toda mi enfermedad, esto es un signo de que el sistema inmunitario está activándose, respondiendo y mejorando.

 – Salir de la mentalidad de «arreglarlo», aceptando el presente, confiando en el proceso y en los avances que conseguimos con el entrenamiento incremental a partir de la creación de nuevas redes neuronales.

– Darme cuenta de que ciertos tratamientos, profesionales o herramientas son de apoyo en mi camino, pero que la parte más importante viene desde adentro, de la confianza, repetición y perseverancia.

– Aprender a volver a sentirme segura en mi cuerpo. Ganar capacidad para poder estar con síntomas hasta que vayan disminuyendo. Después de todo lo vivido, esto es algo desafiante pero sin duda, una pieza clave y fundamental del proceso. Aprender a estar cómoda en la incomodidad del dolor y los síntomas.

– En muchas ocasiones, vamos a tener que avanzar haciendo cosas que nos producen más síntomas y nos hacen sentir incómodos. Tomemoslo como un reto, forma parte del proceso. Quédate con la satisfacción de que a pesar de los síntomas, has sido capaz de hacerlo.

– Dejar ir las creencias limitantes (suelta los: me han dicho que no voy a mejorar, que no hay cura, no puedo…acepta y agárrate a los: ¿Y si yo también puedo mejorar? aunque no pueda de esta forma,  ¿Cómo si puedo hacerlo ahora? para ir ganando capacidad poco a poco e ir subiendo escalones, más adelante seguramente puedas hacerlo de otra forma e ir incrementando la capacidad y el umbral de tolerancia, sin prisa ni exigencia.

– Conexión con personas que te hagan sentir bien y segura (cuando hemos estado muy enfermos, al principio suele ser desafiante. Por ejemplo, comencemos con un simple mensaje, más adelante le puede seguir una llamada, aumentar la periodicidad o tener pequeños encuentros en lugares tranquilos…) Las luces, ruido y muchas personas suelen ser un desafío para un sistema nervioso desregulado y posiblemente aumentará nuestros síntomas, vayamos despacio, sin abusar. Es importante aprender a reconocer nuestro umbral de tolerancia en cada momento. Aceptando el presente y confiando en que en un futuro, nuestra capacidad aumentará. No queramos ir de 0 a 100.

– Risa, diversión, entretenimiento (comenzar a vivir de nuevo en cualquier capacidad que te sea posible es muy importante para la recuperación, no se necesitan grandes cosas para disfrutar del presente)

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